Mi formación ha sido un camino de búsqueda, exploración y descubrimiento constante. A través de una preparación actoral larga y rigurosa, he ido construyendo mi identidad como intérprete, perfeccionando mis herramientas y fortaleciendo mi confianza como actriz y cantante.

Durante mi recorrido por tres escuelas de interpretación diferentes, he tenido la oportunidad de acercarme a distintas metodologías y formas de entender la creación escénica. Cada experiencia me ha aportado una nueva mirada, enriqueciendo mi lenguaje artístico y permitiéndome desarrollar una mayor versatilidad, sensibilidad y capacidad de adaptación ante diferentes estilos, equipos y procesos creativos.

En los últimos años he continuado creciendo a través de proyectos que me han permitido llevar estas herramientas a la práctica, como la obra teatral Cállate y cocina, adaptación de Manuel Ollero ”Piñata”, y el largometraje Thanarya, dirigido por Dani Zarandieta. Cada proyecto ha supuesto un nuevo viaje, una oportunidad para seguir aprendiendo, explorar nuevos territorios interpretativos y formar parte de historias que cobran vida a través del trabajo colectivo.

Sigo entendiendo la actuación como un espacio de transformación, escucha y encuentro, donde cada personaje abre una puerta hacia nuevas formas de sentir y contar.